“Tiempo de arena”, un juego con el tiempo en clave femenina

Tiempo de arena nos cuenta la historia de tres hermanas al final del siglo XIX

Me gustan mucho los libros con buenos personajes femeninos. Por aquí hemos hablado ya de dos grandes novelas que retratan realidades femeninas diferentes. Rodoreda y Esquivel son escritoras fantásticas a las que hoy quiero añadir una que conocí hace un par de años: Inma Chacón. Ella nos muestra que hay búsquedas que son inexorables. El grito de una moribunda desata una de ellas, una que irá mostrando los hilos que unen a tres hermanas que representan los diversos rostros de lo femenino en la España de finales del XIX. Finalista del Premio Planeta en 2011, Inma nos regala en Tiempo de arena un emocionante relato de misterio donde el pasado juega un papel primordial.

La nacida en Extremadura en junio del 54, tiene una escritura sencilla y cercana que logra atraparte a las pocas páginas. En el caso del libro que hoy comentamos, lo primero que resulta atractivo es la simpleza de su título que, no obstante, está lleno de sentido. No sólo es una buena referencia al reloj de arena, milenario instrumento que sirve para medir un intervalo de tiempo, sino que también resulta una bella metáfora que nos remite al pasado. Nos dice la autora: “El pasado sólo es arena depositada en el globo inferior de un reloj. Tiempo de arena silenciosa y quieta, que sólo tiene sentido si una mano la hace girar y le devuelve el movimiento”. Las manos son también las que devuelven el movimiento al tiempo de los libros. - tuitéalo     Pasar un hoja puede significar un salto de un siglo, una vuelta al pasado o un instante de esos que condensan el sentido mismo de una historia. Las manos, el libro y el reloj que juegan con el tiempo, el tiempo de arena que se escapa con facilidad entre los dedos.

La historia de Tiempo de arena

La novela se ambienta en la España de finales del siglo XIX y principios del XX teniendo como protagonistas a tres hermanas terratenientes de Toledo: Mariana, Munda y Alejandra. Es una cuarta, Xisca, la hija de Mariana, quien irrumpe con un grito en su lecho de muerte al inicio de la historia: ¡Mis hijos! ¡Mis hijos! Nada del otro mundo si no fuera porque hasta ese momento nadie sabía de la existencia de esos niños por los que gritaba la moribunda. Se abre así el misterio y el entramado de secretos que se irán descubriendo a lo largo de las páginas. La narración, fiel al título, sigue saltos temporales bien armados. Como si se tratase de perseguir un puñado de arena llevado por el caprichoso viento. El desarrollo de los personajes es bastante sólido pintándonos tres personalidades muy distintas, aunque con profundas afinidades. Un aire de familia que nadie puede negar a pesar de los esfuerzos por distanciarse unos de otros.

En el lecho de muerte todos los secretos nos visitan. Alguno, impertinente, puede escaparse. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Sin duda que se trata de una novela femenina en el mejor sentido que puede tener esta expresión. Y es que el texto logra mostrar de manera fascinante la lucha de las mujeres por sus derechos y, más aún, por el reconocimiento en una sociedad en la que impera el machismo. Esto es lo que más se agradece y lo que hace que se pueda decir que estamos ante un buen libro: nos abre una ventana para ver cómo han cambiado las cosas y lo que queda por recorrer todavía. Todo acompañado, por supuesto, por una historia de misterio que te mantiene enganchado a sus páginas. Episodios emocionantes, dilemas internos entre el amor, el dinero y la lucha por la igualdad social, personajes secundarios entrañables y, sobre todo, un leguaje ameno y accesible que nos regala de cuando en cuando momentos de verdadera inspiración.

El delicado juego con el tiempo en la escritura

Llama la atención que Inma Chacón se halla centrado tanto en el papel del pasado: “Y el pasado es un peso del que hay que saber liberarse para que no se convierta en tristeza.” De aquí la importancia de los capítulos que nos vuelven en el tiempo, pues la pregunta que parece guiarlo todo es: ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Esto desata una búsqueda de eso a lo que llamamos verdad, la verdad propia que da sentido a nuestra historia personal y particular. Un elemento que dota de intriga al libro y mantiene constantemente el interés –con el acertado apoyo de elementos misteriosos por sí mismos como el de la masonería. En suma, una muy buena opción para quien quiera leer una entretenida historia y aprender un poco del pasado en clave femenina.

Las opciones vitales se reflejan en los tres personajes femeninos de la novela. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

En este caso, además, hay líneas interesantes que nos hablan de un contexto histórico particular. La familia Camp de la Cruz va de Alejandría a Filipinas, de donde emigran al iniciar el proceso de independencia. Un contexto político turbulento en el cual se enmarca otra gran lucha: la de la liberación femenina. Mientras nos movemos en el tiempo, Inma Chacón logra hacer convivir ambas líneas haciéndonos ver la fuerza de sus tres personajes. Cada una enfrenta la situación de una manera distinta enriqueciendo la historia: he aquí tres posibilidades, tres formas de enfrentar un tiempo de cambios. El sufragio, la educación para la mujer, las condiciones laborales… todo se mezcla con el misterio que se ha revelado al inicio de la novela, es decir, con la historia personal de las hermanas.

Todo lo anterior, insisto, se da en una sucesión de capítulos con saltos temporales. Algo que puede ser un poco confuso en un inicio, pero que termina resolviéndose de buena manera. Parece que al pasar las páginas jugamos con ese tiempo de arena tirando hacia atrás y hacia delante los acontecimientos. Una vez que uno se acostumbra a ese péndulo la lectura cobra todo su significado y vamos atando los cabos de una historia que puede ser vista desde al menos tres perspectivas diferentes: la independencia, la espera serena o la búsqueda de la comodidad. Opciones vitales que no nos dejan indiferentes ante un contexto que, como ya te digo, invita al debate. A veces el juego con el tiempo pierde su equilibrio, pero aún así el libro se disfruta y ofrece una perspectiva de un pasado no tan remoto que nos hace reconocer la verdadera distancia entre esos momentos y el presente. ¿Qué tan lejos o cerca te sientes del siglo XIX?

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

2 comentarios

  1. Bolboreta Papallona   •  

    El artículo de hoy hace que oriente el vuelo hacia el néctar de esa lectura. Prometo volver a dejar el polen en esta flor.

    • Carlos Girón   •  

      Saludos mi querida mariposa. Por aquí te estaré esperando para saber tus impresiones del libro. ¡Buen viaje lector y abrazo lepidóptero!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.