“Lion”, el enigma de la identidad se esconde en la tierra

"Lion" nos ofrece una conmovedora historia sobre los orígenes

Lion es un film profundamente conmovedor. Una historia que nos muestra que la realidad muchas veces supera a la ficción. La película nos ofrece una perfecta ilustración del verdadero sentido del recuerdo: un lazo que une lo vivido al corazón y viceversa. Los latidos hacen una música con aquello por lo que hemos pasado. No importa el tiempo, siempre se puede recordar el ritmo de nuestros pasos en aquellos momentos que han dejado huella en nuestra vida. El olvido es un tropiezo, un accidente en una memoria acostumbrada a los colores y aromas del mundo. Son esos los que siempre nos acompañan y, como bien sabía Proust, vuelven con toda su fuerza a la menor provocación.

La India es el segundo país más poblado de este mundo. Su toque exótico y su espiritualidad han sido siempre un gran atractivo para la cultura occidental. Pero el contraste con la situación en la que viven sus pobladores es abrumador. Particularmente en el caso de los niños que corren por esas calles donde hay un caos aparente sin por ello borrar esa peculiar sonrisa de sus rostros. El movimiento corporal y el singular tono de voz nos ponen en situación: la musicalidad de las voces y la danza de los cuerpos son un signo de identidad para los pueblos. Estamos en India, donde cerca de 70,000 niños desaparecen cada año.

Lion, el rugido de la vida

Saroo y Guddu son dos hermanos creciendo en un contexto poco afortunado. Pero este es el día a día, ya cada uno tendrá sus propios adjetivos y supuestos para pensarlo. Ellos, mientras tanto, tienen una tarea terriblemente sencilla: sobrevivir en familia. El hermano pequeño, Saroo, encuentra en Guddu su mejor y mayor ejemplo. Mientras que su motivación está en las cansadas manos de su madre que no deja de hacer sacrificio por sus pequeños. Esta es la fórmula para saltar de la cama un día y aferrarse a la voluntad de ayudar. La vida, sin embargo, le tenía preparada una aventura, si es que se me permite llamarla de esta manera.

La única tarea de dos hermanos es la de sobrevivir en familia. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Saroo terminará perdido en las calles de Calcuta, lejos de casa y con nada más que sus recuerdos como referencia para volver a ella. La vida ruge con fuerza para el pequeño protagonista de la historia y él responde con coraje. Nos muestra con su peregrinaje lo que significa ser de verdad un cartógrafo. Va haciendo surcos en la memoria con cada episodio, con cada momento en que ha tenido que escapar del peligro y con cada situación en la que ha desafiado a la muerte. El mapa le acompañará por el resto de sus días. No es una partida de ajedrez, pero Lion nos muestra cómo un individuo puede estar cerca de la muerte sin dejarse vencer por sus caprichos.

La fuerza de la coincidencia

La adopción es una forma de salvar vidas. Es una forma de comenzar a escribir una historia diferente para quien ha nacido con los caminos del destino un poco nebulosos. Pero en este caso había ya demasiadas cosas escritas. El olvido no es una opción para Saroo - tuitéalo    . Su pasado no deja de tocar a la puerta, de ofrecerle imágenes de esa mirada amorosa de su hermano del que nada supo después de haberle dicho adiós en la estación. Pero es el aroma de la comida, de la comida negada, la que hace volver con toda su fuerza lo reprimido. Momento freudiano, sin duda alguna, pero sumamente esclarecedor del poder de los sentidos en su relación con la memoria.

La esencia es un aroma al que hay que encontrarle rostro. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Coincidir con el propio pasado es una manera de darle forma a los fantasmas que nos persiguen. Llega un momento en que no podemos evitar verlos cara a cara, escucharlos y atender a sus demandas. Eugenio Trías nos recuerda que la esencia es un concepto que remite al olfato. La esencia es un aroma al que hay que encontrarle rostro. Cuando logramos la coincidencia entonces podemos comenzar a dialogar, podemos reconocer y reconocernos en ese encuentro. Dialogando con la esencia de nuestro pasado vamos dando forma a nuestra propia identidad que, por otro lado, no deja de proyectarse hacia el futuro.

El viaje de retorno

Puesto en contacto con las huellas sensoriales de su pasado Saroo emprende el viaje de retorno. Primero lo hace de manera mental, pues el recuerdo no siempre coincide con la realidad y eso complica la búsqueda. Pero Lion es una película que nos habla también del poder de la perseverancia en un mundo que es cada vez más un pañuelo. Para quienes estamos lejos de casa ya no es imposible el poder pasear por las calles de nuestra ciudad natal como si se tratara de un vívido sueño. Street view es una herramienta que nos permite volver de manera virtual y recordar nuestras andanzas por la ciudad de nuestra infancia. Pero en este caso la tecnología ha hecho posible el volver a poner nombre a un pueblo perdido en la memoria de un niño.

Lion es la historia de un niño perdido y la fuerza de sus recuerdos felices. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

El viaje de retorno en Lion es uno que devuelve la paz al protagonista. Permite el reencuentro, poner punto final a una historia para poder escribir muchas otras. La mayor generosidad está en contar este viaje que, a la manera de Peter Pan, inicia con un niño perdido. Uno que encuentra en sus pensamientos felices el polvo mágico para volver a casa y devolverle la sonrisa a quien más la merecía. Lion es una historia que vale la pena contar. No es una historia fácil, pero es una que nos lleva de regreso al origen de nuestros propios recuerdos para quedar en paz con ellos. Quizá también sea una historia para inspirar a otros que pueden cambiar la vida de uno de esos niños perdidos que llenan de alegría el mundo. Quizá…

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

2 comentarios

  1. #Jerby   •  

    Pensando en Siria, mucha gente no podrá volver a la ciudad en la que nació porque ya será otra.

    • Carlos Girón   •  

      Mi querido ratón, sin duda este tipo de países están llenos de historias de distancia forzada. En un futuro no muy lejano seguramente veremos estos relatos. Mientras tanto habrá que sembrar el mundo con amor para que esas películas también puedan tener un final feliz. ¡Abrazo roedor!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *