Escritoras y sus obras: viaje literario entre continentes

Rodoreda y Esquivel de Cataluña a México

No es la primera vez que en este espacio te hablo de escritoras y sus obras. Pero debo reconocer que al hablar de libros se puede perder el equilibrio e invadir con demasiada testosterona este rincón. Eso sí, las estadísticas no mienten y tanto Sara Rattaro como Sor Juana Inés de la Cruz se llevan los premios a las más leídas. Ya le daré un poco más de espacio a la buena de Rosario Castellanos para que no se me enfade y pueda llevar su talento a más ojos. Pero por lo pronto te invito a realizar un viaje literario de continente a continente, de Catalunya a México a través de dos escritoras y sus obras que te enamorarán por su calidad y hasta por su delicioso aroma.

La escritura es un oficio lleno de voces, pero silencioso. - tuitéalo     Se requiere de una gran disciplina para pasar del barullo mental, de ese que es producto de los variopintos estímulos del mundo, a un conjunto ordenado de voces que se entrelazan en una historia.  Y es que, primero, hay que saber callar, ser uno mismo silencio, para que el mundo se manifieste y así poder verlo, escucharlo, olerlo, sentirlo. Luego viene la soledad, la calma que va ordenando las cosas transmitiéndolas en historias llenas de sensaciones. La inspiración es caprichosa si no se le atiende como merece. Por eso suele asaltarnos cuando sabe que la pluma no está cerca. Es su manera de decirnos: mira, si no me escuchas te torturaré con ideas cuando no puedas hacer nada con ellas. Esto es algo que saben muy bien las escritoras a las que ahora visitamos.

Hay que saber callar, ser uno mismo silencio, para que el mundo se manifieste. - tuitéalo    

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Viajamos de Barcelona a México para ir de La plaza del Diamante a estar Como agua para chocolate. Las novelas de Mercè Rodoreda y Laura Esquivel se han convertido en clásicos que reflejan sus respectivas sociedades en momentos históricos determinados. Ambas cuentan con personajes femeninos como primera voz del relato y se asemejan también en el contexto bélico que toca a sus protagonistas. Las escritoras y sus obras nos hablan de realidades: una con tono más melancólico y la otra con ese toque tan peculiar del realismo mágico que transforma lo cotidiano en una experiencia surrealista. Anda, toma las maletas, mete en ellas la imaginación y a volar se ha dicho.

Las escritoras…

Mercè Rodoreda i Gurguí nació en Barcelona, en el barrio de Sant Gervasi de Cassoles, un 10 de octubre de 1908. Su matrimonio con su tío, así como sus esfuerzos por liberarse de la monotonía y dependencia de la vida marital, pueden haber sido fuente de inspiración para el personaje de Natalia en La plaza del Diamante. Aunque sin duda que la obra triunfa y se universaliza por algo más que la mera experiencia personal. Detrás de ella están las sombras de la guerra y el exilio como elementos que rompen la barrera de lo individual y abren las puertas de la experiencia humana. Fue la ciudad de Ginebra la que sirvió de cuna a este libro insignia de la narrativa catalana de la posguerra. La escritora murió el 13 de abril de 1983, en Gerona, a los 75 años de edad.

La obra se vuelve universal por lo que dice más allá de la experiencia personal. - tuitéalo    

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Laura Esquivel vio la luz por primera vez en la Ciudad de México un 30 de septiembre de 1950. Al igual que Rodoreda, parte de su carrera ha estado dedicada a la escritura para niños, aunque la mexicana nunca ha tenido una experiencia cercana con la guerra y el exilio. En México lo más cercano es la Revolución de 1910: un periodo de guerrilla entre caudillos en busca del poder que llenó de peculiares historias al país que nos llegaron a través de nuestros abuelos. Es justo en ese periodo donde Esquivel, una talentosa heredera del realismo mágico, ambienta su historia que pasa a formar parte importante de la literatura latinoamericana.

… y sus obras

Primero tenemos a Natalia, una joven barcelonesa que se resigna al matrimonio y a ser (y a hacer) lo que el Quimet, su marido, le indicaba. Desde el inicio se da una imposición peculiar que le marca: el cambio de nombre a Colometa (palomita) asignado por su futuro esposo. De ahí la transformación se inicia hasta que asistimos a la narración de una voz carente de personalidad que simplemente da cuenta de los tiempos que corren: guerra, hambre, desesperación, ir de aquí para allá adaptándose a lo que viene desde fuera. De pronto el cambio, el resurgir del carácter que se manifiesta en una masacre de palomas como acto simbólico que pone fin a su silencio - tuitéalo     para el surgimiento de su voz propia. Adiós a Colometa para dar paso a la señora Natalia, y la Barcelona de la posguerra retratada de manera magnífica a través de su historia y su sentir.

El deseo utiliza tangentes que irremediablemente vuelven a su punto de origen. - tuitéalo    

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Casi como pasándole la estafeta nos encontramos con Tita. Ella es la menor de tres hermanas y por ello, de acuerdo a la tradición familiar, le estaba negado el matrimonio para dedicarse al cuidado de su madre. Pero el amor es caprichoso y Tita cae enamorada de un hombre, Pedro, que, en vista de la prohibición de matrimonio, decide casarse con la hermana para mantenerse cerca de su verdadero amor. El deseo utiliza tangentes que irremediablemente vuelven a su punto de origen. Tita tuvo a bien el ir a nacer en la cocina, y ésta se convirtió tanto en su hogar como en el punto desde donde la historia entera se narra destilando magia. Todos los secretos de la cocina tradicional mexicana sirven como fantástica metáfora de las emociones de cada episodio de esta historia de amor. Tita, como Natalia, deberá enfrentarse a las imposiciones del destino para encontrar la chispa interior que saque a la luz su verdadera esencia. Mientras tanto, es la comida la que transporta este aroma propio del personaje contagiando a todos aquellos que se sientan a la mesa. Un mágico viaje culinario que retrata al México de la Revolución.

De las páginas a la pantalla

Ambas historias, curiosamente, fueron llevadas al cine. En 1982 Francesc Betriu adaptó La plaza del Diamante al cine con Sílvia Munt como Natalia. Alfonso Aráu, esposo de Laura Esquivel, hizo lo propio con Como agua para chocolate exactamente diez años después, en 1992. Fue la propia Esquivel quien realizó el guión de la película y Lumi Cavazos dió vida a Tita. De manera que no hay pretexto para no disfrutar del trabajo de estas maravillosas escritoras que nos ofrecen sendos retratos de sus lugares de origen. En ellos capturan la quintaesencia de un momento de la historia a través de los ojos femeninos y su lucha por liberarse de yugos comunes en todo el mundo.

La literatura, como el arte en general, tiene la virtud de tocar experiencias universales, de contar historias con las que podemos identificarnos a pesar de la distancia temporal o geográfica. Este par de recomendaciones te llevarán a  conocer un poco más de Cataluña con Mercè Rodoreda y México con Laura Esquivel. Un viaje a través de las escritoras y sus obras que retratan con peculiar mirada las realidades de los lugares donde nacieron. Una mirada femenina que, como la literatura misma, traspasa las fronteras del género - tuitéalo     para volverse universal y volar en libertad: esa extraña ave que las protagonistas anhelan y por la que luchan desde el hogar de las palomas y la exótica cocina.

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

13 comentarios

  1. Bolboreta Papallona   •  

    Has tocado el alma de esta mariposa, como la tocaron en su momento estas dos grandes obras literarias, cuando todavía era una oruguita, antes de encerrarme en la crisálida.
    Gracias, como siempre, por tu sensibilidad, Carlos. Es un verdadero placer leerte cada día.

    • Carlos Girón   •  

      Mi estimada mariposa, qué gusto es tenerte aquí día a día. Ya veo que tus alas tienen esos hermosos colores por los bellos sueños que tuviste mientras eras crisálida. Te alimentaste con lo mejor de la magia literaria y eso rinde frutos. Gracias de verdad por el honor que me haces con tu visita. Me esforzaré por seguir en esa línea y mejorar día a día. Porque nada me gusta más que aprender y compartir, aunque sea me manera sutil, lo que voy recolectando en el camino. ¡Abrazo lepidóptero!

  2. #Jerby   •  

    Puede que llegue un día en que las escritoras de blogs también tengan un rincón en tu espacio literario…

    • Carlos Girón   •  

      Esa es una excelente idea #Jerby. Me la apunto para hacer un texto al respecto. Ya si una mariposa se anima a compartir sus letras directamente como invitada, pues este aprendiz de brujo se pone a saltar de alegría. De cualquier manera ya hay más de un artículo por aquí que apunta en dirección al talento femenino en la blogosfera.

  3. Jacinto Martin-Prat Valls   •  

    Méjico con “j” por favor,salvo que seas de mas abajo del “rio grande.Si es así me disculpo.Luego comento el resto de tu interesantísimo y,por fortuna,cotidiano comentario.

    • Carlos Girón   •  

      ¡Saludos Jacinto! Muchas gracias por tu comentario. Soy de más abajo del río, en efecto. Pero independientemente de ello el tema de la jota es uno que me persigue hasta en sueños desde que soy huésped en estas bellas tierras. En el mismo artículo he enlazado a este texto que fue mi terapia para superar el trauma: http://www.cgironlozano.com/2014/03/30/mexico-mejico/

      Es un asunto que se puede debatir, sin duda, pero por mi parte encuentro argumentos suficientes para defender la escritura con equis y, además, el corazón me manda a hacerlo de esa manera. En otras palabras, logré el equilibrio entre la razón y la pasión con este tema y entonces pude respirar tranquilo. Así que comparto el texto y bienvenido el debate. ¡Gracias por pasar por este rincón!

      • Jacinto Martin-Prat Valls   •  

        Mandé un texto pero mi ordenador no hizo caso.Repito.Tienes razón y tiempo hace que debería haberme percatado de tu nacionalidad.Lo de la “j” con sonido “x”,es antiguo también pero yo lo había achacado a la influencia anglófona por su dificultad para pronunciar las jotas convirtiéndolas en équis.Es que la influencia anglófona en nuestro país es tan abrumadora,aburrida y cansina,que pensaba que en el vuestro sucedía igual.Pues bien,que sea México,aunque nuestra jota de jamón,jamelgo o jodienda,tiene una fuerza que me encanta.Encantado por cierto,de pasar por este rincón y lo haré con frecuencia para polemizar de los mas varopintos asuntos.

        • Carlos Girón   •  

          ¡Saludos Jacinto! No hay nada más agradable que el buen debate de ideas. Así que bienvenido seas por este humilde rincón. Con respecto a los sonidos mira que me parece mucho mejor cambiar la sonoridad que la letra. Pero bueno, ese ya es un tema que nada tiene que ver con las amables señoras de este artículo que nos han regalado dos extraordinarios libros. ¡Un abrazo!

          • Jacinto Martin-Prat Valls   •  

            !Saludos Carlos!Re-leyendote y re-leyendome,quizás tengas razón y,si además,la grafía x con sonido j,tiene esa raigambre tan antigua…¿Quien es uno para rebatirlo?…Bromas aparte,encantado estoy de participar en este rincon,con el fín de aportar cuestiónes de mutuo interés.No he sido muy asiduo seguidor de blogs pero,he de afirmar que desde hace unos meses sigo,ademas de tu blog,el blog de “Memorias de Orfeo.blogspot.com” de Javier Bellina,un cultísimo y abrumador devorador y comentarista de libros de la mas variada temática.Muy aconsejable.Pseudo-escolio:Te he copiado tu “Saludos”,para iniciar la platica,me gusta mucho.Abrazos,tambien.

          • Carlos Girón   •  

            ¡Saludos Jacinto! Pues bienvenido a la conversación, mira que los blogs están hechos para eso. Uno escribe un texto y luego no lo pasamos muy bien aquí en los comentarios que, al final, son lo mejor de todo. Me daré una vuelta por el blog para comentar más libros. Justo ahora me esfuerzo por terminar uno para contarles por aquí la próxima semana. Bienvenido de nuevo y gracias como siempre por pasar por este rincón. ¡Un abrazo!

  4. Carolina   •  

    Vengo a comentar este artículo un poco antiguo. De pequeña recuerdo muy bien a Colometa, “La plaza del diamante”, no como película sino como serie de televisión. El personaje principal era Silvia Munt. En aquellos tiempos en los que solo había dos canales de televisión se hicieron bastantes serie inspiradas en libros. Está por ejemplo “Fortunata y Jacinta” (Benito Pérez Galdós) que han repuesto varias veces.
    Un abrazo 🙂

    • Carlos Girón   •  

      ¡Saludos Carolina! El artículo es siempre nuevo gracias a los comentarios. 🙂 No sabía de la serie de televisión. Pero eso habla de lo importante que es una historia y el arraigo que tiene entre la gente. Comprenderla es acercarse a la esencia de una sociedad para aprender a mirarla. ¡Muchas gracias por el comentario! ¡Un abrazo!

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