“El temor de un hombre sabio”, Rothfuss te engancha de nuevo

La segunda parte de la saga fantástica de Patrick Rothfuss

Patrick Rothfuss tiene una envidiable capacidad para escribir libros que te enganchan. Ya te contaba por aquí un poco sobre El nombre del viento, la primera parte de la trilogía de la Crónica del asesino de reyes, por lo que ahora toca el turno a la segunda parte: El temor de un hombre sabio. Debo decir que me demoré demasiado en la lectura del libro. Lo inicié en cuanto di la vuelta a la última página de El nombre del viento, lo que ya te dice algo de la mentada capacidad de Rothfuss para mantenerte enganchado a su historia. La razón de la demora, entonces, está en otra parte: todavía no se publica el tercer y último libro.

Haciendo un juego de palabras, porque de sabio no tengo nada, diré que el temor de un hombre sabio, en mi caso, era llegar demasiado rápido al final del libro y que me pasara lo mismo que con la primera parte. Claro que, como no es posible tener la conclusión de la historia, entonces pasaría un mal rato mordiéndome las uñas mientras imagino el desenlace del relato de Kvothe. Pero Rothfuss es un perfeccionista y todavía no se decide a ponerle fecha al lanzamiento. Como premio de consolación sabemos de la llegada en octubre de una novela breve en donde desarrolla la historia de otro de los personajes del libro: Auri. El nombre es La música del silencio y ya nada más con eso tengo medio pie en la librería. ¿Me dirán algo si hago cola desde ahora? Pero vamos a lo que toca aquí y hablemos un poco de El temor de un hombre sabio.

Rothfuss y sus inicios titubeantes

Tal y como pasa en el primer libro, El temor de un hombre sabio tiene un arranque un poco lento. Recordemos que el personaje principal, Kvothe, está contando su historia para que de una vez por todas se sepa la verdad sobre él. Se trata de un hombre que ha ido acumulando leyendas hasta acabar como el posadero de la Roca de Guía, escondiendo su verdadera identidad. La pausa en el relato anunciaba que Ambrose, el enemigo de Kvothe en la Universidad, lograría vengarse ocasionando su partida de ese recinto del saber donde el héroe de la historia busca la información y los medios para encontrar a los asesinos de su familia. De manera que no es ninguna sorpresa que en el segundo de los libros nos topemos con la novedad de que el joven del pelo rojo se va a explorar el mundo obligado por las circunstancias.

Recuerda que todo hombre sabio teme tres cosas: la tormenta en el mar, una noche sin luna y la ira de un hombre amable.

Esto le da la oportunidad a Rothfuss de extender el mapa de su mundo fantástico. Las aventuras de Kvothe le llevan a los rincones más alejados, hasta la tierra donde nadie quiere habitar: Ademre, el territorio de los Adem. Pero si ha llegado hasta allí es porque primero ha tenido que pasar por Vintas quedando al servicio de un noble de la región llamado el Maer Alveron. La habilidad para la música y la palabra, así como los conocimientos adquiridos en la Universidad, harán de Kvothe un sirviente más que útil para el Maer: le salvará la vida, le ayudará en la conquista de una dama y será el encargado de perseguir a unos bandidos que causan demasiadas molestias (entiéndase robos de impuestos) en los dominios de Alveron. Es esta expedición la que saca al protagonista de la pesada dinámica de linajes y rumores que se desarrolla en el palacio.

“La música existe para cuando nos fallan las palabras.” Rothfuss - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Denna, el escurridizo amor de Kvothe, está también en Vintas. La relación con ella seguirá en la misma línea que en el libro anterior: ella aparece y desaparece dejando al inocente pelirrojo siempre con incertidumbre. Esa mujer que es capaz de decirle algo como: “Eres mi puerto seguro en un mar infinito y tempestuoso”. - tuitéalo     Pero que desaparece sin más al día siguiente por el llamado de su mecenas. De hecho, una de las cosas que no me cuadra del personaje, y de la historia en general, es la forma en que se dan y se describen las relaciones entre hombres y mujeres. No es que se espere un relato erótico a la mitad del libro, pero si que hace falta algo de pasión considerando la edad de los personajes. De cualquier manera, en El temor de un hombre sabio el sexo hace acto de presencia. Pero, como buena historia fantástica que es, la primera vez de Kvothe es nada más y nada menos que con… Mejor no arruino la sorpresa. La intimidad, no obstante, tiene un tratamiento peculiar cada vez que aparece. Claro que esto pasa a segundo plano dada la riqueza del resto de la historia.

Las pasiones humanas y el hombre sabio que se va gestando

Después de un inicio incierto, un emocionante desenlace de la venganza de Ambrose y la huída a Vintas con el periplo de la corte del Maer, la historia desemboca en la caza de los bandidos y el viaje de regreso. En ese trayecto el protagonista pone una buena capa de leyendas en torno a su nombre: invoca al rayo para vencer a los ladrones, regresa ileso del mundo de los fata (además de muy contento) y salva a dos jóvenes de unos falsos Edena Ruh. No hace falta decir que cada aventura supone la adquisición de nuevas destrezas y el descubrimiento de sus propias posibilidades. Desde el peculiar idioma de los Adem y su sofisticada técnica de combate, hasta las artes amatorias que ni el Kama sutra podría haberse imaginado. Lenguaje, guerra y pasión: la triada que cimienta al sabio. - tuitéalo    

“Nuestro poder tiene límites que podemos expandir, pero no indefinidamente.” Rothfuss - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

El motor de Kvothe está en la venganza, su sed de conocimiento se fundamenta en el deseo de encontrar a los Chandrian que fueron los verdugos de su familia. Las historias al respecto se le escabullen: algunos los consideran meros cuentos y otros saben que nombrarlos es la mejor manera de invocarlos, por eso es mejor que no se hable de ellos. Shehyn, una especie de matriarca entre los Adem, le revela los nombres bajo promesa de no repetirlos más de una vez en mucho, mucho tiempo. Los Chandrian saben cuando se les nombra, porque en la Crónica del asesino de reyes se destaca esa mágica relación entre las cosas y sus nombres:

Los nombres reflejan la verdadera comprensión de una cosa, y cuando comprendes de verdad una cosa, tienes poder sobre ella.

Esta es la línea que más me llama la atención en la novela de Rothfuss. La relación que hay entre el nombre de las cosas, la reflexión sobre el poder y la necesidad de abandonar la mente consciente para poder dar con esas palabras íntimas y secretas. El nombre del viento acude a Kvothe cuando su mente dormida hace a un lado a esa otra que sólo sabe llenarse de preguntas. Los momentos de mayor tensión, es decir, ahí donde la pasión llega al borde del vaso, son determinantes para que esto suceda. Aprender a mantenerse sereno en medio de una pasión desbordante es la clave para poder dominar el arte de un nominalista. Ver más allá de lo que se nos dice que es lo correcto, lo real, lo racional, pero sin dejarse atrapar por el poder de la pasión que desencadena los secretos del mundo. Claro que todo esto se va desarrollando a través de detalles, encuentros y numerosas lecciones que debe aprender el protagonista. En este libro aparece un concepto interesante que expresa precisamente este tipo de sabiduría apasionadamente mesurada: el Lethani.

Pero en la mayoría de las cosas, en las cosas importantes, lo delicado es mejor. - tuitéalo     Lo pequeño es mejor.

En suma, estamos ante un extraordinario libro de ficción que confirma el talento de Rothfuss. Una historia que sabe llevarte por los rincones de un mundo fantástico hasta que terminas viéndolo como lo más normal. Lo mejor lo encuentro en el viaje de retorno donde el encuentro con diferentes culturas te mantiene pegado a las páginas descubriendo los detalles. Notable la capacidad del autor para dar coherencia a un mundo entero de esta manera. Además de que, como ya he dicho antes, cuenta con una pluma sumamente educada. La escritura es sencilla, pero con momentos que rozan la poesía y otros tantos que te hacen detenerte para reflexionar muy seriamente. Es un libro que habla, que te susurra nombres y te atrapa por completo. Habrá que escuchar al Lethani y aprender a esperar para la llegada del final de la historia. Si todavía no conoces la primera parte te animo a que la busques y te adentres en la fascinante historia de Kvothe. Te aseguro que no te arrepentirás y, como prueba, te dejo un fragmento que muestra esas perlas que el autor nos regala:

Amamos lo que amamos. La razón no entra en juego. En muchos aspectos, el amor más insensato es el amo más verdadero. Cualquiera puede amar algo por algún motivo. Eso es tan fácil como meterse un penique en un bolsillo. Pero amar algo a pesar de algo es otra cosa. Conocer los defecto y amarlos también. Eso es inusual, puro y perfecto.

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

5 comentarios

  1. #Jerby   •  

    Me ha llamado la atención la expresión ‘la ira de un hombre amable’. No sé si conoces esta frase:

    “Del agua mansa líbreme Dios, que de la brava me libraré yo”

    • Carlos Girón   •  

      No la conocía, pero está en sintonía con lo que dice el buen Rothfuss. Hay muchas frases así en ambos libros. Es una especie de armónica convivencia entre los círculos de “alta cultura” y perlas de lo que se suele llamara “sabiduría popular”. De verdad que los libros no tienen desperdicio. ¡Un abrazo roedor!

  2. Pingback: Cuatro libros que enganchan de principio a fin

  3. Javier Romero Guasch   •  

    No me considero ningún experto ni soy ninguna voz autorizada, pero me gusta leer literatura fantastica. Y tengo que decir que cuando cayo en mis manos el Nombre del viento disfruté como un chiquillo de fantasia de la buena.

    La segunda parte la espere con ansia y la devore demasiado rápido (tuve que releerlo para disfrutarlo) y espero la tercera como agua de mayo.

    Esta bien escrito, la historia es interesante y divertida y te traslada al mundo de kvhote como pocos libros lo consiguen.

    Todo es criticable, y puestos a sacar pegas las tiene. La estructura de personajes es demasiado clasica (buenos muy buenos y malos muy malos),… y algunas cosillas más, pero vamos, creo que es de lo mejor que se ha escrito en literatura fantástica en los últimos años.

    Gracias por la reseña y me pongo segundo en la cola para esperar el libro de la historia de Auri.

    • Carlos Girón   •  

      ¡Saludos Javier! En lo personal el género me cuesta siempre un poco de trabajo. La pluma de Rothfuss, no obstante, es una que te atrapa de una manera impresionante. Sin duda no es perfecto, pero sí que tiene momentos en que simplemente no puedes parar.

      También he leído por ahí el hecho de que el protagonista es demasiado maduro para la edad que se supone que tiene cuando las cosas suceden, pero bueno, siempre se puede decir que ese mundo no es el mismo que el nuestro. Pero, más allá de la crítica, creo que lo que vale es la experiencia que te brinda y en eso es realmente destacado. ¡Muchas gracias por el comentario y nos vemos en la librería en octubre! 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *