La filosofía del límite y la política, una tarea pendiente

Una idea que no deja de ser actual

Eugenio Trías es, sin duda alguna, uno de los principales pensadores de habla castellana de los últimos años. En sus más de treinta libros publicados podemos encontrar temas muy diversos como: el problema del sujeto, la identidad, la sombra de la filosofía, la pasión, el artista en su relación con la ciudad, la clasificación de las artes, una filosofía de la religión, el lugar de la metafísica en lo que se da por llamar postmodernidad, entre otros tantos. Pero dentro de esta variedad de temas hay uno que tiene un carácter particular: el poder.

Ya en Meditaciones sobre el poder (Anagrama, 1977) Trías se daba a la tarea de pensar el concepto de poder más allá del ámbito político, por lo que se proponía hacer una lectura del mismo desde una perspectiva ontológica. De hecho, el problema del poder, o el poder como problema, no está del todo ausente en sus obras, pero el tratamiento del mismo iba más allá o más acá de una filosofía política; por lo que un desarrollo desde una perspectiva propiamente política, por decirlo de alguna manera, era cada vez más una necesidad. La concreción, o primer ensayo que buscaba subsanar cierta ausencia de reflexión en este ámbito, se encuentra en La política y su sombra. En él, Eugenio Trías pretende “descender de la ciudad ideal a la ciudad real (por usar términos platónicos). Y de ésta a ese ‘corazón de la tiniebla’ que en toda praxis política, y en toda reflexión sobre ella, debe siempre tenerse en cuenta” (p. 9). Así, el autor se plantea un interesante recorrido por algunos de los autores e ideas clave en el desarrollo de la filosofía política, hasta llegar a nuestros días en que una reflexión en este sentido es poco más que urgente.

Libertad, felicidad, justicia y seguridad componen el cuadrilátero de la reflexión política. - tuitéalo    

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En un primer momento, el autor define el cuadrilátero de ideas que constituyen los pilares fundamentales de una posible política del límite. Libertad, felicidad, justicia y seguridad son estas cuatro esquinas que componen el cuadrilátero de la reflexión política. En un segundo apartado, realiza un interesante recorrido por autores fundamentales del pensamiento contemporáneo: Hobbes, Hegel, Marx y Freud, dando su particular perspectiva de una línea de continuidad entre ellos a partir de una reflexión sobre el porder. Finalmente, atiende a autores contemporáneos como Marx Weber, Carl Schmitt y Hanna Arendt para completar un repaso por las ideas políticas que considera como las más relevantes para la comprensión de nuestro tiempo. Pero, ¿por qué hasta este libro tardío el desarrollo político de la filosofía del límite?

Para Eugenio Trías, como para Hegel, la filosofía está en un diálogo constante con el tiempo en el que nace y se desarrolla; la filosofía es, de hecho, un esfuerzo por decir en conceptos el propio tiempo. Es en este sentido que “este libro responde al reto de que la filosofía, toda filosofía, debe dar cuenta conceptual de su época; o debe encarnar sus ideas y propuestas en la contemporaneidad que le es propia y específica” (p. 10). Es un libro, entonces, que deviene urgente ante acontecimientos como los del 11 de septiembre en los Estados Unidos. Particularmente por una razón, a saber, que una meditación o reflexión en torno a los actos inhumanos, a esa sombra de la humana conditio en su faceta política, es una necesidad de nuestro tiempo y es la tarea que Trías emprende en este texto.

La filosofía es un esfuerzo por decir en conceptos el propio tiempo. - tuitéalo    

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El barcelonés quiere llevarnos a pensar esa sombra de la condición humana que es la real amenaza de la aniquilación, esa (in)humana propensión al crimen que nos es inherente. No se trata de caer con esto en una paranoia que desemboque en la multiplicación incontrolable de “onces de septiembre”, sino de una reflexión responsable que nos mantenga en una “cercanía distante” con esa sombra. De esta manera, podemos devenir centinelas en constante tarea de  prevención ante la  posibilidad de la extralimitación:

El limes, definitorio de nuestra condición, es también nuestro destino. En ese linde cabe alojar un discurso de filosofía política que asume la virtud prudencial de los antiguos como guía, y que previene una y otra vez contra toda propensión a la extralimitación que es propia y específica de todos los poderes terrenales (los que reproducen una y otra vez las estructuras de dominación, o las relaciones de amo y esclavo). [La sombra] está ahí, con toda su obscenidad siniestra, para que nuestra propia condición fronteriza se acrisole o de ponga a prueba. […] Si nos mantenemos en ese linde, cumplimos el imperativo (pindárico) que nos posibilita llegar a ser lo que somos. (pp. 161-163)

Cumple así el autor su cometido de realizar una reflexión en ese ámbito real de la ciudad terrenal, compromiso eminentemente filosófico de acuerdo a la concepción de la filosofía como dialogante racional/pasional de y con su tiempo. No obstante, grandes parcelas del campo político quedan aún vírgenes para la exploración. La pauta ha quedado marcada, por lo que nos corresponde a nosotros terminar de desarrollar una reflexión política desde las categorías que nos ha legado el maestro.

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

2 comentarios

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