Los poemas de amor también hacen reír

Los poemas de amor también pueden hacer reír

Llénate los pulmones de aire. Levanta el pecho como si el cielo no fuera una bóveda inalcanzable. Desenfunda tus poemas de amor y busca asestar tu mejor golpe. No hagas caso de cupido, que las flechas están más que devaluadas. El corazón no es una manzana sobre una cabeza, es el tambor que pide el toque de una mano, es la sangre que hierve de envidia con los ríos. Pon el poema entre los dientes, ruge, golpea los pectorales hasta que el ritmo de la vida retumbe en los oídos de tu presa. La poesía y el amor son dos viejos compañeros, pero nadie dijo que todo debía ser pétalos y flores.

Hay sonidos de lo más básico, elementos que nos recuerdan que nuestras raíces están en la tierra por más que la mirada esté en el cielo. Por eso, cuenta la leyenda, la Edad Media condenaba la risa: nos acerca a los animales, decían. Pero la risa también acerca los cuerpos, también nos llena de un peculiar fulgor la mirada. - tuitéalo     Me cuentan mis amigas que quien las hace reír lleva ya una ventaja en el proceso de conquista. El ego humano es así: se infla con los mimos, las flores y los detalles, pero es el sonido de la risa el que encuentra de verdad inevitable. De otra manera se va volando hasta que no se le puede alcanzar. Pasa de verdad que si te descuidas el globo se desinfla estrepitosamente haciendo un ruido ventoso que no resulta nada romántico.

El amor se engancha a la risa más que a los dulces aromas. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Los poemas de amor, tal y como los entendemos cotidianamente, buscan las palabras en el perfume de las flores. Ofrécele a la flor el olfato y se sentirá bien, pero ten a la mano tierra fértil y agua si lo que quieres es que permanezca bella y fuerte. Por eso hay poetas que saben bien que los poemas de amor también hacen reír, que sin la risa el amor se seca poco a poco. - tuitéalo     Nada más difícil que provocar la risa amorosa. Seamos sinceros, o nos predisponemos mínimamente a la sonrisa o el aprendiz de Cyrano se verá en auténticas complicaciones para lograr su cometido. No es necesario abrir las puertas de par en par, pero tampoco hace ningún daño el dejar abierta una ventana para que el rumor de la risa pueda encontrar su camino. Acompañe a visitar este par de ejemplos de poemas que nos muestran que los poemas de amor dichos de manera simpática te roban el corazón de una manera diferente: son de esos que te hacen volver la vista atrás cuando en la calle una sonrisa logra posarse en tu mirada.

Poemas de amor… con algo de realidad para llevar

Jaime Sabines, a quien ya hemos visitado en otras oportunidades poéticas de este rincón, es uno de los más grandes ejemplos de poemas de amor con humor. Un poeta irreverente, un poeta que no renuncia al lenguaje cotidiano porque sabe la cantidad de instantes que depositan en él su magia. Página tras página uno encuentra guiños sumamente brillantes en lo que a primera vista podía parecer ordinario. Pero el mismo poeta renuncia a un estatuto divinizado y se llama a sí mismo un peatón. El poeta es peatón del tiempo y mago del ritmo. - tuitéalo     Encantador de palabras que pasea por la calle sin que nadie le reconozca un aura especial en el rostro. Pues este tal Jaime nos regala poemas de amor con cargas de realismo que hacen inevitable la sonrisa. Perfecto retrato de lo que se experimenta al interior del torbellino amoroso. Míralo por ti mismo:

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes a toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?

[youtube youtubeurl=”ev_rliXitUs” ][/youtube]

Poemas de amor… que no distinguen clases

El poeta uruguayo, Mario Benedetti, es otro de los que sabe bien el poder de la palabra cotidiana. Sus poemas son también una historia que se escucha por los espacios horizontales. Las plegarias de la calle, los amores que a todos nos tocan dando un color distinto a los días. Ese que nos hace reír como tontos, sin motivo, reír por reír, finalidad sin fin como diría Kant sobre lo bello. Poemas de amor llenos de táctica y estrategia, con una mirada fina para distinguir las diferencias entre quien gusta del espectáculo y quien sabe enamorarse es igual que beber un poco de agua de río antes de que termine de escaparse entre las manos. ¿Quién puede resistirse a un amor sencillo? Lo complicado es dar con él. Evitar las miles de capas y presiones que ponemos sobre él: tiene que ser perfecto, tiene que ser tierno, tiene que ser único. El poeta deja respirar al amor para que se muestre como le dé la gana. - tuitéalo     ¡El amor es un pájaro rebelde! Como lo canta la Callas en esas hermosas palabras a las que Bizet acompañó con música. Pero mantengamos los pies en el suelo que Benedetti nos habla de esas diferencias entre el amor de escándalo y el que no se preocupa de nada más que del instante en el que su llama brilla:

Ustedes y nosotros

Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien

ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función

ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal

nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

[youtube youtubeurl=”1qPLYPHKCKY” ][/youtube]

Imposible contener la sonrisa, imposible dejar de notar que los poemas de amor también hacen reír. No porque nos cuenten un chiste, sino porque saben darnos algo gracioso. Lo que es tocado por la gracia del poeta nos dibuja una sonrisa que es difícil de borrar. - tuitéalo     Aquí te he dejado dos muestras de viva voz para que así puedas escuchar también el tono que les corresponde. Si te descubres sonriendo y con el corazón dando uno que otro salto con las palabras: ¡felicidades! Eres susceptible al amor que se esconde en lo cotidiano. Ahora vamos a reír un poco más con las cosas de la vida que es ahí donde se están cocinando ya las verdaderas historias del amor.

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

9 comentarios

  1. Carolina   •  

    Bueno Carlos, ahora viene la gran pregunta: ¿Para cuándo un libro tuyo? Porque la gente que escribe por internet no lo hace como tú ni por asomo!!! Hay premios Nóbel de literatura que no te llegan a la altura del zapato!! Y bueno, con respecto al post, inevitablemente amor y risa van unidos, tienes toda la razón. Aunque en el caso de los que tratamos de ser buena gente y estar ahí a las duras y a las maduras, no todo son risas.
    Un abrazo 🙂

    • Carlos Girón   •  

      Me sonrojas Carolina. Me gustaría pensar que esta bitácora es una especie de libro vivo, de letras que van recreando constantemente. Por otro lado, creo que me hace falta un mentor que me enseñe cómo llevar una historia larga paso a paso porque siempre que lo intento termino dejando la idea de lado. Así que si conoces uno o hay alguien por ahí que nos lee y se anima, pues yo encantado de la vida. ¡Te mando un abrazo fuerte y muchas risas para compensar esos casos donde hacen falta! 🙂

  2. #Jerby   •  

    Todavía no me aclaro
    si a #Bolboreta
    le llora la sonrisa
    o le ríen las lágrimas.

    • Carlos Girón   •  

      Sea como sea puede compartirlo para gozar de la experiencia en comunidad. Aquí cuenta con alumnos muy disciplinados, aunque esas sean cosas muy propias de una mariposa. ¡Abrazo!

    • Bolboreta Papallona   •  

      Llorar y reir; reir y llorar… eso el lo que mejor se le da a esta mariposa. Gracias, ratón.

  3. Bolboreta Papallona   •  

    Estoy buscando un poema para completar este artículo desde el día que lo leí… pero no hay manera de dar con él… no sé muy bien si lo leí o si lo soñé.

    • Carlos Girón   •  

      ¿Y si leyendo lo soñaste? Ya con eso se tiene un poema entero. Un poco de silencio, la Luna grande y el sueño que se burla de la vigilia mientras los ojos bailan sobre las letras del libro. ¡Salud mi querida mariposa!

    • Carlos Girón   •  

      Muchas gracias por el comentario Delfina. Me alegra mucha que te guste. ¡Un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.