La interpretación de la cultura: el símbolo y la conciencia

Lo simbólico es fundamental para la interpretación de la cultura

Seguimos dando vueltas sobre la noción de interpretación. En este rincón se han dado ya algunas notas en torno a este tema enfocándonos en la noción del mundo. Esto, como seguramente recordarás, nos ponía frente al problema de la noción de realidad. En otras palabras, hablar de interpretación del mundo obliga a plantearse qué es lo que se entiende por mundo y, por tanto, qué es eso a lo que llamamos realidad. Hoy, desde una perspectiva más amable, vamos a abordar el asunto concentrándonos en un campo que seguramente resultará más familiar: la interpretación de la cultura, es decir, la interpretación aplicada al ámbito de lo simbólico. Psicoanálisis y hermenéutica nos ayudaran a dar los primeros pasos en el tema.

No cabe duda de que la aportación de Freud a la historia del pensamiento marca un antes y un después en la misma. El médico se encarga de dar una de las estocadas mortales a la confianza exacerbada en el yo, eje fundamental de la filosofía moderna, a través de la categoría de inconsciente. En ella siempre se puede destacar el papel de lo simbólico, es decir, que lo inconsciente y el símbolo tienen un historia compartida que resulta muy interesante de explorar. Para ello te invito a atender a lo que nos dice Paul Ricoeur en su texto Freud: una interpretación de la cultura. Ahí el filósofo francés busca insertar la propuesta freudiana en un contexto netamente filosófico: el problema de lenguaje como problema central tras el denominado giro lingüístico.

Al poner los reflectores sobre el lenguaje el yo pierde un poco de su protagonismo. - tuitéalo    

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La misma categoría de lo simbólico, lo sabemos bien, nos sirve de eslabón para hablar del ámbito cultural en general. Es en la medida en que establecemos un vínculo entre el símbolo y el ámbito cultural que el programa del psicoanálisis puede brindar un modelo para pensar, es decir, interpretar las dimensiones que conforman la cultura. Nos encontramos entonces con una serie de conceptos que se ponen en juego para generar una interpretación. Esta última palabra entra también en el menú conceptual que estamos preparando. Símbolo e interpretación son elementos prácticamente inseparables. - tuitéalo     Con esto seguro que comienzas a ver el camino que se pone ante nosotros: la interpretación, actividad propia del ejercicio del psicoanálisis, trabaja con símbolos. Sospecha, reflexión, sueño, y otras categorías intervendrán también en la delimitación de la problemática que el autor francés quiere presentar: Freud como un intérprete de la cultura (psicoanálisis de la cultura).

El sueño y los símbolos

Por principio se parte de la noción de sueño que aparece en el texto freudiano: La interpretación de los sueños. Ahí es el relato del sueño lo que devela eso otro que el deseo ha querido decir en lo soñado. El sueño es como una obra donde los elementos que le componen se organizan de manera que cuentan una historia, pero también dicen algo más. Este ‘más’ en el relato pone de manifiesto el carácter de doble sentido del símbolo (equiparado aquí al sueño, es decir, éste como modelo paradigmático del símbolo). Además, es este relato el que debe volverse inteligible gracias a la interpretación que es, en este contexto, la inteligencia del doble sentido. 

Diré que hay símbolo allí donde la expresión lingüística se presta por su doble sentido o sus sentidos múltiples a un trabajo de interpretación.

Vemos entonces que la interpretación se plantea como una forma de inteligencia. Esta palabra nos remite a una capacidad de saber leer entre líneas: inter y legere. Aunque el verbo latino también nos indica se trata de realizar una elección. La inteligencia es un acto que elige después de leer entre líneas. - tuitéalo     Los símbolos requieren siempre de este tipo de aproximación, pues nos presentan distintas posibilidades de lectura entre las cuales tenemos que elegir. Los sueños, en tanto que símbolos, son relatos donde hay que saber tamizar los sentidos hasta quedarnos con aquel en el cual se refleja una verdad que escapa a la conciencia. La interpretación, o mejor, el ejercicio de interpretación se conoce también como hermenéutica.

La tradición hermenéutica y la reflexión: la duda ante la conciencia

En cuanto a la interpretación en tanto que inteligencia hermenéutica, el filósofo francés nos habla de dos tradiciones: la aristotélica (decir algo de algo) y la de la exégesis bíblica (que funciona por analogía). Ricoeur plantea una noción de interpretación como recolección-restauración del sentido que, desde el campo de la fenomenología de la religión (de lo “sagrado”), profesa una fe que convierte su análisis en escucha. Lo importante para Ricoeur es el modo en que el individuo establece una distancia con su propio discurso para interpretarlo. Hay que extraer el sentido buscado en lo que nosotros mismos decimos, en nuestro propio relato. Somos una fuente de sentidos, pero no todos ellos están al alcance de la conciencia. - tuitéalo     Es por eso que la fe en esta conciencia será objeto de sospecha (término que liga a Nietzsche, Marx y a Freud) cuestionando a la interpretación como mera recolección de sentido. El punto clave es esa duda, esa puesta entre paréntesis de nuestra certeza de que la conciencia todo lo puede y abarca. Cuanto esto acontece aparecen ante nosotros una variedad de posibilidades a considerar, se abre el abanico simbólico de la cultura.

Hermenéutica, símbolo y reflexión conforman los elementos de la interpretación de la cultura. - tuitéalo    

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Un tercer elemento fundamental en este planteamiento es el de la reflexión entendida como “el esfuerzo por volver a captar el Ego del Ego Cogito en el espejo de sus objetos, de sus obras y finalmente de sus actos. [Además] es la apropiación de nuestro esfuerzo por existir y de nuestro deseo de ser, a través de las obras que atestiguan ese esfuerzo y ese deseo”. Es en este sentido que las obras (símbolos) deben ser interpretadas por una filosofía reflexiva bajo una lógica del doble sentido. Una que no opte por una vía exclusiva de interpretación, sino que abra posibilidades para enriquecer las lecturas. En otras palabras, los símbolos son reflejos múltiples y variados que encuentran en nuestro deseo su fuente y origen.

Lo que nos encontramos en nuestro día a día es como el relato de los sueños, hay ahí un discurso que espera para ser desentrañado. Son relatos deseantes que invitan a leer entre líneas y que responden a motivaciones que no siempre están bajo la luz de la conciencia. Los símbolos de la cotidianidad esperan a que pongamos en duda precisamente esta conciencia para abrir la ventana de los sentidos. Hermenéutica, símbolo y reflexión quedan así articulados para llevar a cabo una acción concreta: la interpretación de la cultura en la que todos y cada uno estamos implicados.

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

4 comentarios

  1. #Jerby   •  

    Me ha venido sutilmente a la cabeza el tema de las etiquetas. Y más concretamente, las etiquetas de twitter o hashtags.

    Como una palabra precedida de una # se puede convertir en un referente y al mismo tiempo, tener tantas interpretaciones plasmadas en tuits tan diversos. Sobre todo, si llega a TT

    • Carlos Girón   •  

      Aprovecho un poco de tiempo con conexión para decirte que esa voz me gusta mi querido ratón. Un inicio para una interpretación de la cultura en las redes. La construcción de símbolos y sentidos en un diálogo tuitero. ¡Un abrazo roedor!

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