Duelo de hermanos: un arquetipo cultural

El duelo de hermanos es parte de nuestra cultura

No, no hablaremos de la película que nos cuenta la historia de Adidas y Puma. Aquí se trata de abordar ese duelo de hermanos que llega incluso hasta la muerte. Un tema que atraviesa los mitos fundacionales de nuestra cultura. Sí, eso que parece formar parte esencial de la civilización, la cultura, lleva en su ADN el fratricidio. Al parecer el origen reclama sangre. El mito, sin este mortal duelo de hermanos, palidece. El pasado inmemorial, por tanto, se convierte en un recordatorio de lo que no ha de hacerse. Un repositorio de lo funesto al que llamamos experiencia, pero experiencia que escapa a la memoria personal.

La historia de fratricidio que quizá venga primero a la memoria es el de Caín y Abel. Pero hay otro que es igualmente importante por darse como mito fundacional de una ciudad emblemática cuando se piensa en el origen de la cultura occidental: Roma. El duelo de hermanos entre Rómulo y Remo termina con la muerte de este último y con la fundación de la gran Roma. Así que, como se ve, el tema tiene una larga historia. La fuerza simbólica del duelo de hermanos tiene fuentes importantes para nutrirse. De ahí que nuestro tercer ejemplo pueda parecer trivial, pero mostrará la vigencia de la figura.

Duelo de hermanos y la ciudad: Rómulo y Remo

De acuerdo a la leyenda Rómulo y Remo son hijos del dios de la guerra, Marte, y de Rea Silvia. Al nacer fueron arrojados al río Tíber para salvarlos de una muerte segura, dado que su madre había sido condenada a permanecer virgen como sacerdotisa de la diosa Vesta. Pero, como bien se sabe, una loba llamada Luperca los recogió y amamantó cerca de su guarida en el Monte Palatino. Ya en esta parte de la historia se pueden encontrar elementos comunes a otros mitos y leyendas como la imagen de los niños salvados de la muerte arrojados al río. Pero lo más importante viene con lo que pasa con esos hermanos.

El respeto a la ley divina da paso al fratricidio y a la fundación de Roma. - tuitéalo    

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La discusión entre Rómulo y Remo tiene lugar al momento de determinar el lugar en el que se fundaría una nueva ciudad. Rómulo, siguiendo el ritual de fundación, trazó un recuadro en la cima del monte Palatino para delimitar la ciudad. Como bien puede leerse en el extraordinario libro de Joseph Rykwert, La idea de ciudad, estos límites son sagrados desde el primer momento. De ahí que Rómulo jura matar a cualquiera que se atreviera a cruzarlos. Remo, que no estaba de acuerdo con el asentamiento elegido, los cruza mostrando su desprecio y es por eso asesinado por su hermano. Así pues, la fundación de Roma no demandaba sangre. El asesinato se da por una afrenta a una ley superior. Algo típico del mundo grecolatino: el enfrentamiento entre la ley divina y la ley humana. El duelo de hermanos entre Rómulo y Remo lo representa y da pie a la civilización que, entendemos, inicia decantándose por el respeto a lo más alto.

Caín y Abel: el duelo de hermanos que nos separa del cielo

La historia bíblica es mucho más conocida, sin duda. Los hijos de Adán, marcado ya por la desobediencia al mandato divino, añaden un poco más de distancia con su creador. La historia es más bien simple: ambos ofrecen el producto de su trabajo como ofrenda al Señor, pero éste prefiere las carnes que le ofrece Abel y desprecia la cosecha de Caín. Quien ha leído el Antiguo Testamento sabrá muy bien que el aroma de la carne y grasa está siempre presente en las ofrendas. Pero Caín no tolera el desprecio y deja que los celos le lleven a desatar ese duelo de hermanos que culmina con el asesinato de Abel. Dios pregunta a Caín por su hermano y éste niega conocer su paradero a pesar de que, como es evidente, quien le interrogaba sabía ya lo sucedido.

Caín no tiene la muerte como castigo sino el exilio y la marca.  - tuitéalo    

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El resultado es el destierro de Caín que, además, lleva una marca pues nadie sobre la tierra puede matarle por mandato divino. En este caso lo que se funda es una raza entera: la de los hijos de Caín. Una raza marcada por una nueva variante del pecado, a saber, el homicidio. Lo curioso es que el crimen no se paga con la vida. El precio es el destierro y la condena a ir por el mundo con una marca. Se ha dejado de ser inmaculado. Los celos que llevan a un sangriento duelo de hermanos muestran que la divinidad marca su distancia con aquellos que desobedecen. Condena al exilio, lo que parece ser un castigo más grande que la muerte. Pero en el mundo habita la raza de Caín, esa a la que le habla el poeta Baudelaire: “Raza de Caín, sube al cielo, ¡Y arroja a Dios sobre la tierra!”.

Chuck y Jimmy: la ley y el duelo de hermanos

El duelo de hermanos está presente en una de las ciudades más representativas del origen histórico y cultural de Occidente, como también lo está en su religión dominante. No es de extrañar que esa figura se encuentre recreada una y otra vez en los productos culturales. Uno de ellos está en la precuela de una de las grandes series de nuestros tiempos: Breaking Bad. No es casualidad que al ir al origen de uno de sus grandes personajes, Saul Goodman, nos encontremos precisamente un duelo de hermanos. Uno que, como hemos visto en los casos anteriores, culmina en la muerte de uno de ellos. Aunque en este caso el asesinato está ausente.

En “Better call Saul” tenemos un ejemplo actual del duelo de hermanos. - tuitéalo    

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Pero el caso de Chuck y Jimmy McGill llama la atención no por ser una obra maestra, sino porque en la figura de estos hermanos se encarna la ley presente en los otros casos. Remo desobedece la ley de los límites y su castigo es la muerte. Caín transgrede la ley divina y su castigo es el exilio. Aquí Chuck es una abogado que quiere preservar ese territorio sagrado de la ley de las prácticas poco ortodoxas de su bienintencionado hermano. La batalla les lleva hasta el punto en que Jimmy tiene que olvidarse de la compasión para desenmascarar a Chuck. Algo que es demasiado para este último, por lo que termina con su propia vida. La fuerza de la historia, como puede verse, está en los profundos referentes culturales. ¿Qué otro ejemplo de duelo de hermanos conoces?

 

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

1 comentario

  1. #Jerby   •  

    Hola Carlos

    En España, es paradigmática la lucha fratricida de la izquierda. Pero esa es ya otra historia.

    Un abrazo

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