“2001: Una odisea del espacio”, diálogo sobre ciencia ficción

Una mítica película de Kubrick pionera de la ciencia ficción

En los últimos días he estado leyendo y recordando grandes clásicos de la ciencia ficción. Esto gracias a un colega que sabe bastante de cine: Rubén Muñoz . El buen Rubén, además, lo comparte en su espacio que, si todavía no lo conoces, te invito a que lo hagas. Se llama El peliculista y te puedes pasar un muy buen rato leyendo sus comentarios de películas, recordando y descubriendo cosas nuevas. Bien, pues el buen Rubén es el responsable de que estas líneas aparezcan hoy por aquí (y no sería la primera vez). Ya que estamos recordando esas grandes películas que nos ha regalado el género de la ciencia ficción, es casi obligatorio visitar a Stanley Kubrick con 2001: Una odisea del espacio.

Justo ayer Rubén rescataba la versión original de El planeta de los simios que, curiosamente, se estrenó el mismo año que el film de Kubrick: 1968. Gran época para el cine, ¿no? Bueno, pues debes saber que si bien la ciencia ficción se puede rastrear hasta el mismo cine mudo (Le Voyage dans la Lune de 1902  dirigida por Georges Méliès como mejor ejemplo), no fue sino hasta la aparición de 2001: Una odisea del espacio que las grandes productoras comenzaron a apostar fuerte por este género. Aunque personalmente creo que las dos películas del 68 tienen los merecimientos necesarios para ser consideradas como grandes hitos en la historia del cine. Los efectos especiales podrían comenzar su largo camino de desarrollo gracias a estas historias novedosas y bien desarrolladas. Eso sí, muy distintas una de la otra. El sello de Kubrick, un director objeto de culto en sí mismo, hace que su película tenga unas altas notas artísticas - tuitéalo     que, me parece, superan a la propuesta de Schaffner (que tampoco se queda atrás en eso del culto).

Kubrick y Schaffner son dos grandes directores que aportaron mucho a este género. - tuitéalo    

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El amanecer del hombre

El célebre inicio del film del estadounidense marcado por el rótulo “Los albores de la humanidad” nos muestra el momento culminante para el desarrollo de la humanidad en el que se abre la posibilidad del empleo de objetos como herramientas. Todo derivado de la experiencia, la visión y tímido roce posterior, del extraño monolito: el paralelepípedo rectangular negro que, en virtud de su perfección, hace evidente su condición “antinatural”, es decir, extraterrestre. El mismo monolito será el que vaya marcando los cambios o saltos temporales en el film, el primero de los cuales (que además es el salto temporal más grande de la historia del cine en el que se enlaza el hueso lanzado por uno de los primates con la nave espacial fusiforme) bien podría pensarse en términos del paso de un pasado inmemorial a un futuro escatológico si tomamos nuestro propio tiempo como referencia. De esta manera, estaríamos ante una reflexión fílmica liminar en la que se conjuntan procedencia y destino, inicio y fin al tiempo que se abre una puerta con el espectacular feto astral que cierra la película de Kubrick: la muerte es punto final e inicio de un nuevo ciclo, de una nueva posibilidad. - tuitéalo    

Una posible interpretación de la película está en pensar estos saltos temporales como una muestra de los ciclos de la vida marcados por el avance de la tecnología. La aparición del monolito es el signo del cambio, el momento de dar un salto que distingue por el contacto con lo desconocido y que nos transporta, de hecho, a escenarios que no nos resultan familiares. El primate descubre la herramienta y con ello la historia de la tecnología comienza. Salto entonces al espacio donde un segundo contacto con el extraño objeto nos lleva a un viaje surrealista que culmina con un protagonista aislado hasta que su muerte da a entender que es el momento de un nuevo comienzo. Hay un ciclo que se va cumpliendo en un film que más que diálogo tiene en la música una de sus principales voces. Esa donde un acorde no es precisamente el final (terminus) de la melodía, sino una especie de límite (limen) que da pie a que siga la misma música, pero variándose.

La brillante secuencia inicial de “2001” nos muestra el origen de la tecnología. - tuitéalo    

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La música en 2001: Una odisea del espacio

El andar cíclico por la exploración del podría-ser de la humanidad (tenemos más o menos claro el origen, pero el futuro es siempre una posibilidad) nos sirve para ilustrar el sentido de la conjunción entre limen y terminus  de carácter musical que, tras su acontecimiento, permite una apertura de sendas, de mundos en virtud del conocimiento adquirido. La llegada al terminus es, si se ha recorrido bien la senda, posibilidad de situarse ante el umbral, ante el limen que no es sino inicio de una nueva variación, de una nueva existencia que solo puede plantearse de manera simbólica.

Ligeti y Strauss acompañan de manera extraordinaria la surrealista historia de Kubrick. - tuitéalo    

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Tras un psicodélico viaje marcado por el intento de acercamiento al monolito –y acompañado musicalmente por el Kyrie del “Requiem” de Ligeti–, el astronauta de 2001, odisea del espacio se encuentra en una secuencia en la que es testigo de su propia y paulatina metamorfosis (envejecimiento y muerte) que culmina –junto con una nueva entrada del monolito y un intento de rozarle– con la aparición del feto astral: reinicio de una existencia que no será ya ni la del primate del pasado inmemorial ni la del astronauta, sino la de un futuro escatológico (que en tanto actualizado dejará de ser futuro) marcado por la misma música del comienzo: Also Sprach Zarathustra de Strauss, nuevo instante en que los éxtasis temporales encuentran una oportunidad de consonancia y armonía. Al escucharse nuevamente los acordes del inicio se anuncia también un nuevo rótulo en torno a los albores de algo que no será ya la humanidad.

Para concluir…

Se puede decir mucho de esta gran película de ciencia ficción. Precisamente una de las características de los clásicos es que no dejan de generar interpretaciones y algo se descubre cada vez que los visitamos. Lo cierto es que el mítico director estadounidense marcó un hito con este trabajo asesorándose de figuras como Carl Sagan para su realización. Así, no sólo cuenta una historia de ficción sobre el posible contacto con seres de otros planetas, sino que buscó cuidar los detalles técnicos para hacer una película verosímil. El gran agregado, creo yo, es el de la interpretación de la evolución de la humanidad y su conciencia que es precisamente el elementos que podría tenernos aquí horas y horas. Cumplo el compromiso de dialogar sobre los clásicos de la ciencia ficción de bloguero a bloguero. - tuitéalo     Por mi parte volveré al tema del cine la próxima semana y creo que en estas líneas ya he encontrado una idea interesante. Vamos a ver qué dice el futuro.

Carlos Girón

Eterno aprendiz de brujo. Compartiendo en este labloginto las inquietudes de un cuerpo que se cree espíritu y un espíritu que se pierde entre los pliegues de un cuerpo.

12 comentarios

  1. Bolboreta Papallona   •  

    …siglos atrás inundaron un segundo debajo del cielo, encima del mundo…

    • Carlos Girón   •  

      Siglos y siglos los que salta Kubrick en unos segundos. Supongo que debía tener alma de mariposa para animarse a esas peripecias con el tiempo. Algo que se agradece por la tremenda película que nos regaló. ¡Abrazo lepidóptero!

  2. Felix_Redondo   •  

    La verdad es que la escena es antológica, aunque me llama la atención que siempre que se habla de 2001 Una Odisea en el espacio casi todo se centra en esa escena. Personalmente pienso que la película no está sobrevalorada, aunque sí es cierto que la escena es redonda. Un saludo.

    • Carlos Girón   •  

      ¡Saludos Felix! Creo que esa secuencia inicial tiene demasiados componentes que permiten un discurso continuo y siempre cambiante: los planos, los efectos, el salto temporal, la música… La película en general se distingue por tener poco diálogo, de manera que el impacto visual gana mucho peso y la música se vuelve la voz del film. Quizá por eso este inicio, que además conecta perfectamente con el final, es el punto clave para ir construyendo una interpretación del resto. Dicho en otras palabras, es una arranque tan potente que el resto de la película puede ser visto como una variación de esa gran síntesis de la humanidad que nos regala en un principio. Como una manera de decir: así comenzamos y no hemos hecho sino repetir lo mismo pero de maneras cada vez más sofisticadas. Da para decir mucho, así que cuando menos lo esperas ya tienes un extenso artículo entre las manos y no tienes que dejar de lado el resto. Pero igual se puede hacer una segunda visita al film y hablar de otros detalles. ¡Gracias por pasar por este rincón!

    • Carlos Girón   •  

      ¡Gracias Rubén! Ya ves que cuando uno se pone a dialogar pueden salir cosas muy interesantes. Dos películas del mismo año que marcaron la historia del cine. Quién lo iba a decir. ¡Un abrazo!

  3. jony   •  

    Todas las películas relacionadas con el mundo extraterrestre me fascina. Digamos que soy un “friki” de la astronomía y a lo que se refiere al mundo extraterrestre. De ahí la historia que escribí de 500 páginas sobre este tema en concreto ( está en fase de corrección). Pero quiero dejar una reflexión respecto a los extraterrestres. Hacemos películas e intentamos viajar en otros mundos para conocerlos. Pero ¿y si ya están entre nosotros? 🙂 .
    Un abrazo!

    • Carlos Girón   •  

      ¿Insinúas que a quien vemos en tu foto de perfil no es nada más que un disfraz humano? ¿Será por eso que nos hablas de postfrikis en tu blog? Ahora todo comienza a tener sentido. No cabe duda de que la verdad está allá afuera. ¡Ah! Por cierto, he dejado un frikicomment en tu blog 😉 Ahora me voy a ver si hago lo mismo que el primate de Kubrick y revoluciono la red con un hueso. ¡Un abrazo!

  4. Soledad Suarez   •  

    No me gusta mucho este género y veo que a veces uno subestima..ya que parece en realidad tener cierto contenido interesante relacionado con la evolución de la especie. Sobre el Planeta de los simios, que te puedo decir. Recuerdo verla con esos ojos de niña y nada me fascinó mas que esa película. Creo que sigue siendo una de las grandes y sin dudas la precursora en este género. Siempre salen posts geniales cuando es en colaboración con otros blogueros. Felicidades a ambos! Un abrazo 🙂

    • Carlos Girón   •  

      ¡Saludos Soledad! Sin duda fue un gran año para el cine. Me parece que no hay quien no tenga en la cabeza algunas de las imágenes de este par de películas. Así que bueno, con obras como éstas es fácil ponerse a dialogar y generar textos para compartir. Mérito de los directores y su gran capacidad imaginativa. ¡Gracias por el comentario y por pasar por este rincón!

  5. Francisco Javier G.R.   •  

    Hola Carlos.
    Gran comentario del film, el cual recuerdo como uno de los más impactantes de mi infancia-juventud.
    Todavía recuerdo ver la peli en el el cine y comprobar como la gente se iba levantando, primero poco a poco, y después en avalancha. Alucinaba ¿Por qué? Preguntando a algún conocido me comentaban que no entendían un pijo de la peli, que se piraban.
    Puede que a mi me ayudara el hecho de haber leído la versión literaria del film. Gracias a eso, no solo la entendía sino que la disfruté como un enano (el libro me lo recomendo un profe). Eran los tiempos en los que podías quedarte a ver la peli las veces que quisieras. Yo la ví tres veces seguidas (está claro que me va la SF).
    Bueno repito, gran recuerdo y comentario.

    Un saludo.

    • Carlos Girón   •  

      ¡Saludos Francisco! Muchas gracias por tu comentario y por compartir tan lindo recuerdo. Además de lo buena que es la película, creo que el cine tiene la virtud de llenar nuestra propia historia con imágenes. En esta que nos cuentas me puedo imaginar a un auditorio no tan acostumbrado a los viajes espaciales y menos con la música contemporánea (tan difícil de digerir) como acompañamiento. Se entiende que optaran por salir. Esa es otra característica de lo clásicos: se mantienen vigentes en el tiempo, pero el propio suelen ser una especie de bicho raro e incomprendido. Gracias de verdad por compartir tu historia y por pasar por este rincón.

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